Ilusiones ópticas

21 noviembre, 2019
21 noviembre, 2019 Alba

Ilusiones ópticas

Las ilusiones ópticas son difíciles de comprender en sí mismas, pues implican ciencia y conocimiento de cómo funcionan juntos el cerebro y los ojos para percibir el mundo que nos rodea.

Algunas, como la ilusión Jastrow, aún no han sido resueltas por completo. Revisemos algunas de las ilusiones ópticas más famosas de la historia.

 

El tridente imposible.

El tridente imposible es exactamente eso: imposible. Estrella entre las ilusiones ópticas, si lo miras desde abajo, parece tener tres puntas, pero en la zona superior sólo tiene dos. La forma es imposible porque violaría las reglas de la geometría.

 

El movimiento ilusorio.

El movimiento ilusorio es el aparente movimiento de una imagen estática. Los puntos parecen desplazarse, pero es estática. Un estudio del Barrow Neurological Institute explica que los puntos parecen moverse por los micromovimientos de nuestros ojos y el parpadeo.

 

 

 

Cuestión de tamaño.

El círculo de la izquierda parece ser mayor que el de la derecha porque está rodeado de otros círculos más pequeños. Esta ilusión se produce porque el cerebro utiliza el contexto para calcular el tamaño. Al estar rodeado de círculos pequeños, el cerebro piensa que es más grande.

 

 

“El muro del café”.

Richard Gregory descubrió esta ilusión en una cafetería en los 70. Las líneas grises parecen estar torcidas, pero si cubres los azulejos negros y blancos, verás que son rectas.

Para que esta ilusión funcione, los azulejos tienen que estar desalineados. Este efecto es posible por la forma que las neuronas tienen de interactuar.

Por la forma en que están posicionados los azulejos, tu retina ilumina y oscurece diferentes partes de las líneas grises. Cuando hay mucho contraste luminoso entre dos recuadros, tus neuronas interpretan que hay un pequeño desnivel, haciendo que las líneas aparenten estar torcidas.

 

 

 

Los puntos negros que no están.

Esta ilusión data del 1870, cuando fue descubierta por Ludimar Hermann. Los puntos son resultado de algo llamado inhibición lateral, un proceso neurológico.

Se define como la capacidad de una neurona excitada para reducir la actividad de sus vecinas. Cuando mucha luz entra en la retina neural, las neuronas no la pueden procesar, así que aparecen puntos negros.

 

 

Parece celeste, pero no.

Este tipo de ilusión apareció por primera vez en 1971, cuando el psicólogo Darío Varin publicó  en “Chromatic Contrast and Diffusion Phenomena”. La razón por la que tu ojo percibe el círculo como del mismo color que las líneas, se desconoce.

 

 

 

El triángulo de Kanizsa.

En honor a Gaetano Kanizsa. Vista por primera vez en 1955, llamarlo triángulo es en realidad un error. No hay ningún triángulo en la ilustración.

Tu cerebro rellena los huecos en los segmentos de las líneas y los círculos, y asume que debería haber un triángulo. También se conoce como el fenómeno del borde fantasma.

 

Tres líneas ¿distintas?.

Estas líneas parecen tener distinta longitud y estar un poco desalineadas, pero en realidad empiezan y terminan en el mismo lugar.

La forma de apuntar de las flechas es lo que confunde a tu cerebro.

Las líneas en las que las flechas apuntan hacia fuera parecen más pequeñas que la línea de abajo, en la que las flechas apuntan hacia dentro.

 

 

El movimiento ilusorio.

Las “serpientes rotatorias” fueron inventadas por Akiyoshi Kitaoka en 2003. Este tipo específico de ilusiones ópticas es llamado deriva periférica. Mientras que una parte de lo que enfocas parece no moverse, las “serpientes” en tu visión periférica aparentan girar.

 

 

 

 

Pato y conejo.

Aunque el dibujo original fue publicado de forma anónima, Joseph Jastrow hizo el primer comentario público en 1900. Este híbrido pato-conejo es considerado como imagen ambigua.

Si tienes problemas para ver al conejo, gira tu cabeza hacia la izquierda. El pico del pato constituye las orejas del conejo.

 

 

¿Un jarrón o dos personas mirándose?

Esta es una variante del caso Rubin. La ilusión fue creada en 1915 por el psicólogo danés Edgar Rubin. Si te centras en la parte negra, verás a dos personas mirándose. Si lo haces en la parte blanca, verás un jarrón.

 

 

 

“Mi esposa y mi madrastra”

Aunque tanto la esposa como la madrastra del artista se ven en este dibujo, tus ojos sólo pueden percibir una a la vez. Esta ilusión, conocida como la Figura de Boring, toma su nombre de Edwin Boring, quien escribió un tratado sobre este dibujo en 1930.

 

 

 

 

Este cubo juega con la percepción humana

Otra ilusión creada por M.C. Escher, el Cubo Imposible apareció por primera vez en una de sus litografías,  llamada “Belvedere“.

Este cubo es otro ejemplo de una forma que viola la geometría euclidiana. Céntrate en la zona inferior: todos los lados del cuadrado parecen sobreponerse a los demás.

 

 

El círculo que desaparece

El efecto Troxler fue descubierto en 1804. Los círculos desaparecen por la tendencia del ojo a priorizar.

Si te centras en el punto, el resto de estímulos en tu visión periférica se esfumará. El cuerpo se adapta a estímulos como este.

Las neuronas se adaptan a la novedad y deciden qué cosas no merecen la pena.

 

 

 

Por: Gabbi Shaw